Re-inventarse es un ejercicio muy serio que, sin duda, es aconsejable realizar periódicamente en el mundo de los negocios. Eso parece que está ocurriendo -o ha ocurrido- en los últimos años en el mundo del mueble en Norte América.
Al fin de una era -el del crecimiento continuado- han sucedido allí una serie de cambios que bien pueden marcar una dirección hacia la que caminamos. En un afán de resumir, quería contaros en pocas líneas mi impresión personal “in situ” derivada de mi última estancia en un país que, al final, refleja muchas tendencias del planeta. ¿Tendríamos que ir tomando nota en España?.
1-El fin de la distribución tradicional.
La distribución convencional desaparece de manera clara, dejando paso a:
1.La tienda especializada.
2.Un nuevo modelo de distribución (internet está en alza, modelos tipo IKEA, Bricolaje como alternativa a la tienda, tiendas de ropa de marca que venden mueble, show-room de grandes marcas informáticas y electrodomésticos que venden mueble de oficina y un largo etcétera de imaginables alternativas).
2-Las tendencias.
Tendencia hacia el mueble ligero. El mueble de diseño para las ciudades, rústico y algo de colonial para los residenciales y las zonas rurales. Lo pequeño gana espacio en el hábitat del ciudadano medio. En las casas gana protagonismo la tecnología, que exige un mueble adaptado a ella y no una tecnología adaptada al mueble.
3-Experimentación con nuevos materiales. ¿Desaparecerá la madera?.
Combinaciones de aluminio y aceros con madera, derivados del plástico y fibra de arroz, soluciones de materiales novedosos para el mueble de oficina. La madera pierde protagonismo y, cuando aparece, siempre lo hace en tonos naturales o colores claros.
4-La renovada fuerza de interioristas y el arquitectos.
Sin alternativa cuando se trata de amueblar segmento alto, buscan la funcionalidad. Arquitectos con perfiles de ingenieros que buscan lo práctico y, además, exigen lo bello. Interioristas con gran poder a la hora de marcar tendencias. El mundo del marketing de lujo tiene una parada obligatoria en ellos.
5-La segmentación.
El mercado se segmenta en 2: productos económicos y productos de segmento alto. No hay mucho más. Desaparece el segmento medio del mercado y competir para el exportador supone decidirse por alguno de estos dos caminos... a menos que se tenga algo diferente entre manos.
6-Un mundo más verde.
El “made in USA” es un sello de calidad del producto, donde el consumidor comienza a valorar la diferenciación con la falta de control y rigor del producto asiático. Aparecen etiquetas en el mueble que advierten de su origen “USA” y su respeto por el mediambiente. La realidad de un cambio climático empieza a aceptarse entre el ciudadano medio que compra cada vez más bienes de consumo con la etiqueta “organic”. El país discute en estos momentos de mucho cambios sociales: derechos de minorías, sanidad pública, y entre otros, una vida más sana y un consumo más consciente con el planeta. Una tendencia que tienen que analizar fríamente los sociólogos y los expertos en marketing.
Al fin de una era -el del crecimiento continuado- han sucedido allí una serie de cambios que bien pueden marcar una dirección hacia la que caminamos. En un afán de resumir, quería contaros en pocas líneas mi impresión personal “in situ” derivada de mi última estancia en un país que, al final, refleja muchas tendencias del planeta. ¿Tendríamos que ir tomando nota en España?.
1-El fin de la distribución tradicional.
La distribución convencional desaparece de manera clara, dejando paso a:
1.La tienda especializada.
2.Un nuevo modelo de distribución (internet está en alza, modelos tipo IKEA, Bricolaje como alternativa a la tienda, tiendas de ropa de marca que venden mueble, show-room de grandes marcas informáticas y electrodomésticos que venden mueble de oficina y un largo etcétera de imaginables alternativas).
2-Las tendencias.
Tendencia hacia el mueble ligero. El mueble de diseño para las ciudades, rústico y algo de colonial para los residenciales y las zonas rurales. Lo pequeño gana espacio en el hábitat del ciudadano medio. En las casas gana protagonismo la tecnología, que exige un mueble adaptado a ella y no una tecnología adaptada al mueble.
3-Experimentación con nuevos materiales. ¿Desaparecerá la madera?.
Combinaciones de aluminio y aceros con madera, derivados del plástico y fibra de arroz, soluciones de materiales novedosos para el mueble de oficina. La madera pierde protagonismo y, cuando aparece, siempre lo hace en tonos naturales o colores claros.
4-La renovada fuerza de interioristas y el arquitectos.
Sin alternativa cuando se trata de amueblar segmento alto, buscan la funcionalidad. Arquitectos con perfiles de ingenieros que buscan lo práctico y, además, exigen lo bello. Interioristas con gran poder a la hora de marcar tendencias. El mundo del marketing de lujo tiene una parada obligatoria en ellos.
5-La segmentación.
El mercado se segmenta en 2: productos económicos y productos de segmento alto. No hay mucho más. Desaparece el segmento medio del mercado y competir para el exportador supone decidirse por alguno de estos dos caminos... a menos que se tenga algo diferente entre manos.
6-Un mundo más verde.
El “made in USA” es un sello de calidad del producto, donde el consumidor comienza a valorar la diferenciación con la falta de control y rigor del producto asiático. Aparecen etiquetas en el mueble que advierten de su origen “USA” y su respeto por el mediambiente. La realidad de un cambio climático empieza a aceptarse entre el ciudadano medio que compra cada vez más bienes de consumo con la etiqueta “organic”. El país discute en estos momentos de mucho cambios sociales: derechos de minorías, sanidad pública, y entre otros, una vida más sana y un consumo más consciente con el planeta. Una tendencia que tienen que analizar fríamente los sociólogos y los expertos en marketing.