Investigadores y directivos reconocen que las empresas se enfrentan, cada vez más, a los desafíos que supone el comercio electrónico, esto es, al uso de herramientas basadas en Internet para apoyar los procesos empresariales. De hecho, se ha observado como las herramientas basadas en Internet han mejorado significativamente la colaboración e integración de los socios comerciales, permitiendo una vinculación importante entre proveedores y clientes en la planificación de inventarios, en la estimación de la demanda, en la programación de la producción y en la gestión de las relaciones con clientes.
En 2015, se espera que la mitad del comercio online en ese año provenga de las redes sociales. Teniendo en cuenta que cuatro de cada cinco usuarios de internet es activo en las redes sociales, en las que pasa, de media, un 23% de su tiempo online, sumado al hecho de que el 70% de los usuarios compra a través de la red, parece que las oportunidades para generar un negocio a través de los social media son más que evidentes.



