En los últimos tiempos he recomendado a mis amigos dos libros que me parecen especialmente interesantes. El primero, una “biblia” empresarial es “Re-Imagina” de Tom Peters y el segundo “Funky business forever” de Kjell Nordström- Jonas Riddersrale y del que ya hemos hablado en otro artículo de este blog titulado “El tsunami de lo barato”.
Después de comentarlos este verano con un conocido que se dedica a los recursos humanos, me decidí a escribir algo sobre la diferencia que existe entre gerenciar y liderar una empresa. Porque me parece que la mayoría de las empresas que conozco lo que tienen son gerentes que administran de manera más o menos correcta, pero que en los tiempos que corren necesitan algo más. Incluso el lenguaje periodístico está cambiando en este sentido: en Estados Unidos, frente al término “Administración Bush” de la que hemos oído hablar hasta la saciedad, ahora se acuña con frecuencia el término “liderazgo de Obama”.



