Para resolver las dudas prácticas originadas a raíz de una negociación con un cliente marroquí, el pasdo día 20 de octubre la experta en negociaciones internacionales Karolina M. V. Kominowsca expuso de manera clara y directa las mejores formas para negociar con éxito en Marruecos. Destacamos, sin embargo, que no existe ninguna fórmula mágica que nos asegure la venta en este territorio.

Por nuestra parte os queremos transmitir 10 claves a tener en cuenta a la hora de negociar y fidelizar al cliente Marroquí:
- Recopilación de información: antes de dirigirnos a Marruecos por primera vez, hay que hacer un análisis exhaustivo del país, costumbres y tipos de clientes. Posteriormente debemos realizar una selección y evaluación de los datos obtenidos
- Cerrar una gran agenda: cuantas más visitas mejor. Las entrevistas nos darán una visión clara de cómo funciona el mercado Marroquí, quiénes son los distribuidores, márgenes, cantidades, precios, competencia etc.
- Evite los estereotipos: Marruecos ha desarrollado en poco tiempo un gusto por lo europeo muy agudo, por lo que no aceptará modelos antiguos o descatalogados. Se han convertido en unos sibaritas de la moda.
- Francés para los negocios: los que ya conozcáis el país os habréis sorprendido de la cantidad de personas que hablan español y/o inglés. No demos por supuesto que en todas las empresas nos podremos comunicar en estos idiomas. La lengua de negocios es el francés.
- Made in Spain: Marruecos es uno de los pocos países en los que la marca España tiene gran aceptación y para el consumidor marroquí comprar producto español es símbolo de calidad y alto standing. ¡Aprovechemos la ocasión!
- El tiempo es relativo: acepte la distinta valoración del tiempo…los clientes puede que se retrasen, nos hagan esperar o interrumpan las reuniones por el rezo…pero nos dedicarán todo el día.
- Servicio, producto, calidad y precio: son los requisitos mínimos indispensables para que las colecciones sean aceptadas en el mercado.
- Relaciones personales: factor clave para hacernos con el cliente. En el caso de tener varios proveedores, el cliente marroquí dará los proyectos al que siempre esté en su cabeza. Llamadas, visitas, mails, llamadas, visitas, mails, llamadas…..
- Respeto y sensibilidad: hay que mostrarse respetuoso con sus costumbres y evitar temas espinosos como pateras, casa real, política, religión etc. Agradecen que nos interesemos por su economía y forma de trabajar.
- Comunicación: es la clave de la negociación. En las primeras negociaciones el precio será el señuelo para atraer al cliente. Una vez formalizado el contrato pasaremos a ser amigos y valorarán más nuestra fidelidad, dedicación y servicios que el factor precio.

Marruecos no es un país difícil para comerciar, sólo hay que seguir sus usos y costumbres y hacernos la idea de que no se trata de un destino para hacer negocios a distancia. Visite Marruecos…le va a encantar.
Más fotos de la jornada con Karolina M. V. Kominowsca en nuestro álbum.
Carmen Ruíz







