Seguro que todos hemos dado por ciertas, en algunas ocasiones, algunas afirmaciones sin tener certeza de ella. Decenas de personas aún creen que “La gran muralla china se ve desde la Luna” o que “el chocolate es afrodisiaco”. Lo mismo ocurre con esto de la innovación cuando dicen que “es sólo para las grandes empresas”. Pero ni es cierto que la muralla se vea desde la luna, ni ningún científico ha demostrado que la libido aumente tomando “capuccinos”. Lo mismo ocurre con los Centros Tecnológicos Andaluces que trabajan innovando en empresas que tienen desde 1 hasta 1000 trabajadores.En una entrevista en la revista “Squire” (número de Mayo de 2009) decía Martin Varsavsky, el gurú de los blogueros de internet, que las crisis son a las empresas lo que la sequía a la naturaleza: sólo sobreviven los que se adaptan.
Esta reflexión repite la idea de “darwinismo económico” que me he esforzado en transmitir a las empresas del sector de la madera y el mueble durante los dos últimos años: diferenciarse o morir. Es decir, innovar buscando hacer las cosas mejor y diferentes, en todas las áreas.
Quien crea que las empresas han nacido para ser innovadoras se engaña: rara vez se innova por vocación. La mayoría de las veces se hace por obligación o por circunstancias (siempre se ha dicho que las grandes innovaciones de la historia y avances se producían en época de guerras). Desde mi punto de vista la fórmula que aplican los Centros es:
Uno de los grandes aciertos, a mi modo de ver, es haber constituido a los Centros como Fundaciones. Patronatos como el de CITMA incluyen más de 30 empresas del sector y una masa laboral de 2400 trabajadores. Si multiplicamos aplicando esta ecuación a otros Centros que trabajan con otros tantos clusters (CTAP en la Piedra, Innovarcilla en el barro, Movex en la piel, Citta en el textil, Andaltec en el plástico, por citar algunos) nos da como resultado que los Centros Tecnológicos trabajan aplicando la innovación con no menos de 15.000 trabajadores. Si multiplicamos esta cifra por las empresas fuera de los Patronatos que trabajan con los Centros, el resultado se incrementa exponencialmente.
Los puntos fuertes de los Centros Tecnológicos son, sin duda:
1. Cercanía con las empresas (están situados en el corazón de los clusters)
2. Personal altamente cualificado (capacidad de externalizar servicios de alto valor añadido)
3. Una estrategia a medio-largo plazo CLARA (buscar la diferenciación para aumentar la competitividad).
4. Una red de Centros con capacidad para formar redes de cooperación entre empresas de distintos sectores y otros entes de conocimiento.
Los objetivos están claros: podemos volver a hablar de la necesidad de transmitir la innovación para exportar, aumentar la competitividad de las empresas mediante creación de marcas con alto valor añadido y fomentar la cooperación entre distintos sectores (hace poco una gran empresa de muebles me decía que el mejor prescriptor de Silestone en determinados países árabes habían sido los fabricantes de mueble de cocina, y nadie ha hecho más por incorporar laminados que los fabricantes de material de construcción).
Pero no se queda aquí. El objetivo de las personas e instituciones brillantes es INFLUIR en este mundo de alguna forma. Nadie duda que Google transformó la fisonomía de Internet o que IKEA ha transformado el concepto de negocio en el mueble. Y eso justamente es lo que tienen que conseguir los Centros: desde mi punto de vista influir para transformar.
En resumen, el movimiento se demuestra andando y creo que a pesar de su juventud, los Centros Tecnológicos ya han sembrado esta semilla. Faltará seguir regándolos con el sentido común para que el árbol crezca y sea un bosque. Y esto es, a la vez, una responsabilidad tremenda y una tarea apasionante.
Buenos días,
ResponderEliminarme llamo Lorenzo y trabajo en una emplesa de madera. Conozco el Centro tecnológico de la madera en Lucena y funciona muy bien, pero no sabía que había m´as. Espero que funcionen igual.
Salu2
Confirmado, la Gran Muralla es visible desde la estación espacial
ResponderEliminarYa no será necesario plantearse la modificación de los libros texto sobre la visiblidad o no de la Gran Muralla china desde el espacio. El satélite Proba de la Agencia Espacial Europea (ESA), que orbita a 600 kilómetros de la superficie terrestre, ha captado la imagen de un segmento de dicha construcción, lo que confirma que, al menos desde esa altura, es la única construcción humana visible desde el espacio.
La muralla china desde el espacio
La imagen se obtuvo gracias a la cámara del Proba (Project for On-Board Autonomy), cuya resolución es "mucho mayor que la del ojo humano", ya que es capaz de tomar imágenes de objetos de tan sólo 5 metros cuadrados.
La polémica sobre la "relativa visibilidad" de la muralla desde el cielo comenzó el pasado mes de octubre cuando el primer astronauta chino, Yang Liwei, aseguró, tras volver de su misión de 21 horas, que no se podía ver la muralla desde el espacio, como hasta entonces sostenían hasta los libros de texto.
Según Liwei, la vista desde la cápsula era "extraordinaria", pero reconoció que en ningún momento pudo ver la Gran Muralla. Para paliar la decepción generada por la noticia, se pensó incluso en iluminar la muralla por la noche para que fuera visible desde el cielo, y el ministerio de Educación chino ordenó la revisión de los libros de texto que hicieran referencia al tema.
Sin embargo, el astronauta norteamericano, Eugene Cernan, durante una visita a Singapur contradijo a su colega oriental al mantener que la Gran Muralla "es visible por el ojo humano a una altura de 160 a 320 kilómetros en la órbita terrestre".
Lo de la gran muralla no lo sé, pero los Centros sí que funcionan sin duda. Trabajo con Surgenia y con CITMA y lo hacen bien.
ResponderEliminarEs el instrumento perfecto para llegar a las PYMES de los sectores.
ResponderEliminarEnhorabuena por el blog.
José Sánchez Matas
ACG Consultores
Soy un empresario del Patronato y CITMA está haciendo muchos proyectos y muy bien. Pero no se les escucha demasiado. Ya es hora de que vayan conociendo a los Centros.
ResponderEliminarUn empresario.
He estado como invitado en el ultimo patronato de CITMA. La verdad es que me ha sorprendido gratamente las actividades de este centro.
ResponderEliminarLo del chocolato es afodisíaco, al menos esto dicen los científicos en la revista Muy Interesante.
ResponderEliminarEstoy completamente deacuerdo con vosotros, las personas y las empresas deben influir. Hoy en día pasar desapercibidos no es una opción. Que hablen de uno aunque sea mal, pero que hablen...
ResponderEliminarLos Centros hacéis mucho más de lo que vendéis. Esfuerzos mediáticos como el de vuestro último patronato acercan la innovación a las empresas y las hacen partícipes.
Enhorabuena por el artículo.
Ángeles Hurtado
Desde mi óptica, lo que es urgente y más ahora, con lo que está lloviendo, es entender el lenguaje de las empresas. Trabajar en las empresas. Ser parte de las empresas. Y lamento deciros que conozco pocos que hagan esto, aunque es cierto que el Centro Tecnológico de la Madera sí está funcionando.
ResponderEliminarSalu2
Buenos días a t odos,
ResponderEliminarme llamo Ana Portillo y quería dejar mi reflexión acerca de los Centros Tecnológicos que en mi opinión son todavía muy jóvenes y les quedan muchos años para poder ser Centros como los del País Vasco o Cataluña.
Sí es verdad es que se están haciendo muchas cosas y vamos en la buena dirección.
Un saudo,
Ana
Soy empleado del centro y trabajo cedido en una empresa. El problema no es entender el lenguaje de la empresas, es más bien que las empresas entiendan el lenguaje del mercado. Hemos estado muchos años viviendo de espaldas a él, ya que todo se vendía. No salíamos a vender, venían a compranos....
ResponderEliminarEsto se acabó hace tiempo, el consumidor tiene más poder ahora. Aprendamos el lenguaje del mercado, en definitiva el lenguaje del consumidor que es quien manda...