Por suerte tenemos el Salón Internacional del Mueble de Milán para alegrarnos la vista con diseños diferenciados, originales, de gran calidad y con una presentación que además realza todas estas cualidades.
No quiere decir que en España no podamos ver todo esto, pero sí es verdad que tanto y tan bueno junto no se encuentra todos los días. Para muchos la visita a la feria supone una inyección de optimismo y de intenciones proactivas, pues hace pensar que el sector no está tan apagado y que el buen mueble realmente se aprecia y de hecho se vende, más allá de su precio.
Más de 1.750 expositores de todo el mundo han estado presentes en Milán estos días, de los cuales más de 60 eran firmas españolas de las más punteras en la actualidad.
Este año hemos podido comprobar con agrado como el acabado más natural de la madera (sobre todo la madera de roble) toma protagonismo en todo tipo de artículos y estancias, que junto con lacados mate en tonos neutros (grises, blancos, piedras...) consiguen crear entornos elegantes, naturales y equilibrados.
Los únicos tonos que rompen esta neutralidad cromática son el amarillo mostaza y el azul verdoso que aportan un toque de color muy intenso, ya sea en tapicerías, pinturas, decoración o en todo el mueble.
En los tapizados se ha visto una mayor variedad cromática predominando las composiciones modulares y el fieltro como material, con colores más llamativos y costuras exteriores.
Juegos con los volúmenes y relieves de los muebles, modularidad, combinaciones de materiales y colores, y sobre todo acabados naturales, han marcado una feria que no entiende de crisis. A pesar de todo no se puede negar que en esta edición ha existido un ambiente más sobrio y discreto que en ediciones anteriores.
Y para todos los que no hayáis tenido la oportunidad de estar allí, aquí os dejamos nuestro álbum de fotos de Milán 2012 con una muestra de todo lo que han visto los ojos de nuestra diseñadora Pilar Salamanca.
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