Según los datos extraídos del Observatorio Europeo del Consumo de Cetelem, la incertidumbre económica ha potenciado que los hogares europeos piensen en el ahorro. Sin embargo, España y Portugal marcan la excepción, donde la intención de aumentar el ahorro es menor que en 2012.
Los consumidores europeos llevan ya algunos años intentando controlar sus gastos, siempre a la búsqueda de la mejor opción, comparan precios y ofertas antes de decidirse, y eso les lleva a esperar a que lleguen promociones y rebajas. Sin embargo ya han agotado esas estrategias y actualmente se encuentran en la necesidad de buscar soluciones nuevas que residen en el consumo alternativo: trueque, productos de segunda mano, compras colectivas, alquiler, compra directa del productor, intercambio de servicios…
Lo que más sorprende es que intercambiar y compartir servicios son opciones de consumo que se mencionan con frecuencia. Por ejemplo un 19% de los polacos estaría dispuesto a compartir su televisor. El “hágalo usted mismo” (o DIY por Do It Yourself) también registra una popularidad sin precedentes que no conoce fronteras.
Igualmente las fórmulas de alquiler o pagos a plazos resultan cada vez más atractivas para un número de europeos en aumento en diversos ámbitos: deportes/ocio, salud, mantenimiento y vehículo.
El 93% de los consumidores europeos busca la mejor relación calidad/precio a la hora de consumir, y un 82% busca a toda costa el precio más bajo. Sin embargo, la concepción del precio nunca había sido tan difusa debido al low cost, hard discount, las rebajas o internet. Por lo tanto, debemos hablar de precio justo y no de precio bajo.
En un contexto cada vez más competitivo, las marcas siguen siendo referentes. El 58% de los europeos sigue confiando en ellas, con los rumanos a la cabeza, siendo los belgas, portugueses e italianos los más escépticos a este respecto.
Ante todo las marcas deben hacer frente al desafío de las marcas de distribuidores, que no solo ofrecen precios más bajos, sino que además saben adaptarse a las expectativas y necesidades del consumidor.
Con el paso de los años, los consumidores han tomado conciencia del epicureísmo que combina la templanza y el placer, por lo que un 61% se muestra dispuesto a comprar menos para consumir mejor.
Por otra parte, 6 de cada 10 europeos se conecta a internet al menos una vez a la semana, con los británicos a la cabeza. Un 78% de ellos ya ha realizado alguna compra por internet, mientras que un 17% todavía se resiste.
Internet es ante todo una fuente incomparable de información para realizar la mejor compra posible. Además un 78% de los europeos utiliza comparadores de precios para sus compras.
Aunque los consumidores
priorizan la relación calidad/precio a la hora de optar por los
productos de una marca (72%), también exigen que esa elección responda a
criterios de respeto por el empleo del país donde viven (61%), respeto
por el medio ambiente (58%), de información sobre materias y procesos de
fabricación (56%) y efectos para la salud (50%).
CITMA, Centro Tecnológico del Mueble - Proyectos para la mejora de la productividad mediante el control de los aspectos ambientales asociados a los productos.
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